Slide 1: ¡A POR LA ECONOMIA SUMERGIDA!
2 Junio 2011
Manuel Lacarte
es economista y consultor de empresas
La Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) publicó ayer mismo un Informe sobre la economía sumergida en España del que se ha hecho eco, por supuesto toda la prensa nacional.
manuel.lacarte@iese.net
En realidad se trata de una actualización pues ya lo publicó en Marzo, pero ahora vuelven a hacerlo debido a que han terminado de calcular la estimación de cuanta economía sumergida puede haber en España por un tercer método (en Marzo lo habían calculado por dos métodos, ahora lo tienen por tres). El estudio se ha encargado a tres profesores de la universidad Rey Juan Carlos. El caso es que han estimado cuanta economía hay en España, o mejor dicho cuanta había en 2008. De modo que, aparte del interés académico del asunto, que no niego, me gustaría que alguien me explicase para qué demonios sirve hacer público de este modo que – en 2008 – en España la economía sumergida podía ascender al 24% del PIB y que eso suponía que, entre 2006 y 2008, pudieron llegar a trabajar hasta 4.000.000 de personas en economía sumergida, aunque aclaran que muchos de ellos lo hacían simultáneamente en actividades regularizadas. En fin, en estos momentos, a mitad del año 2011, con la actividad económica española colapsada y con más de 5 millones de parados y la consiguiente tragedia social a la que muchísimas personas tienen que hacer frente, me parece totalmente inapropiado que una institución como Funcas decida hacer público ante los medios de comunicación un informe como este, por segunda vez en pocos meses. Y me parece inapropiado por las siguientes razones: 1.-Base científica No existe un método fiable para calcular esto. Lo más que puede hacerse es aproximar una cifra. De hecho los autores reconocen que no pueden siquiera dar una idea de qué parte de la cifra corresponde a economía criminal y que parte corresponde a lo que llamaríamos “trabajar en B”. La primera sería cosa de la policía y la segunda de la Agencia tributaria, para entendernos. He intentado hacerme con el informe, pues soy consciente de la dificultad que entraña este tipo de trabajos, pero no he sido capaz de encontrarlo ni siquiera en la web de Funcas. Por ello trataré de no ser incisivo en las críticas sobre el método y pido disculpas de antemano si aún así ofendo a alguien, pero, en fin, si alguien ha desarrollado un método para cuantificar satisfactoriamente la economía sumergida de un país, estaremos con gran probabilidad ante el próximo premio nobel de economía. 2-Mirar la realidad Una parte de esa economía sumergida es directamente criminal. Pensemos, por ejemplo en que la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) cuantifica la prevalencia anual del consumo de cocaína en España en el 3,1% de la población, la más alta de Europa. Pero además España es el punto de entrada de más del 50% de la cocaína que se consume en Europa y el principal país en incautación de resina de cannabis. ¿Cuánto dinero supone esto anualmente? ¿Cuánto se blanquea en España? ¿Cuánto se queda en la economía minorista sin pasar tampoco por el fisco hasta sabe Dios cuando? Por otra parte, Según un informe elaborado por la Fundación Alternativas, España es uno de los destinos preferidos del turismo sexual con entre 300.000 y 600.000 prostitutas
Slide 2: trabajando en unos 11.000 burdeles, moviendo una cifra de negocio de 18.000 millones, o quien sabe cuánto más. Solamente he mencionado drogas y prostitución y apostaría que vamos superando los 100.000 millones ( 10% del PIB más o menos), bueno, o cualquier otra cifra ¿quién sabe? Todavía queda un buen abanico de economía criminal. Señores de Funcas: ¿Es esto mucha parte de la economía sumergida que nos explican o es una pequeña parte en la España del 2011? ¿Puede dejarse esto de lado? 3.-Confusión Y si no sabemos si esto que pasaba en 2008 se corresponde con lo que sucede ahora, y tampoco sabemos qué parte de lo que sucede le toca a la policía porque es economía criminal y qué parte les toca a los autónomos que defraudan bien porque son unos listillos o bien porque están al límite de su supervivencia, como todos conocemos mil casos en estos tiempos, o bien qué parte les toca a los desempleados que cobran la prestación por desempleo y se emplean haciendo chapuzas, también listillos, o la que les toca a desempleados que ya solo tienen el mísero subsidio o nada de nada y tienen que hacer “algo” para mantener un techo y alimentar a sus hijos, si no sabemos cómo separar todo esto ni en 2008, ni mucho menos en 2011, lanzar estos mensajes a los medios produce confusión.
Es indiscutible que la economía sumergida es algo indeseable por principio. Claro que también es indeseable una excesiva presión fiscal, pero aun así es preciso combatir el fraude fiscal. Sin embargo me parece oportuno matizar que, como en todo en esta vida, es muy conveniente establecer prioridades razonables de actuación o de lo contrario se corre el peligro de infringir un daño tremendo. Esto es lo que, en mi opinión, va a suceder con el “Plan para aflorar la economía sumergida” que puso en marcha el Gobierno de Zapatero el pasado 31 de Marzo y que da un plazo a empresas pymes, autónomos y trabajadores hasta el próximo Julio para que regularicen su situación, bajo amenazas de graves sanciones. Ahora resulta que la culpa de que las arcas públicas están tiesas y también de los 5 millones de parados la tienen estos pobres desgraciados. En fin, ZP y los suyos ya no tienen remedio y además creo que ni siquiera son capaces de poner en marcha nada, como han demostrado ya una y mil veces. Pero Funcas es otra cosa y a mí me parece que esta publicación, en doble sesión, resulta curiosamente coincidente con la tesis del gobierno echando el balón fuera una vez más. Quizá me equivoque, y si es así pido disculpas, lo que no invalida mi análisis anterior. Yo sigo pensando que la economía sumergida de la España de 2011 tiene 2 componentes fundamentales: la economía criminal, importantísima y la economía de subsistencia a la que será mejor no joder mucho más. La bolsa de fraude digamos recaudable existe, claro, pero no tanto en el colectivo de autónomos, pequeñas pymes y parados chapuzas, además el grueso está en dinero líquido en algún sitio y no precisamente circulando.